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FCCI Conversation Series: Colombia, Denise Castronovo


[English translation below]


En el marco del programa Latin American Cultural Exchange Fellowship Colombia, Sofia Colmenares del Fine Cacao and Chocolate Institute (FCCI) lideró una serie de entrevistas a productores de cacao, productores de chocolate, chefs chocolateros, e investigadores, entre otros actores que participan o colaboran con la industria colombiana del cacao y el chocolate. En conjunto proporcionan una imagen inclusiva de la industria del cacao en Colombia; lo que conllevo a dar visibilidad a personas que no han sido consideradas en la narrativa, enfatizar la importancia de reconocer la calidad del cacao colombiano y revalorar la relación entre el cacao con la historia, el patrimonio y la cultura de Colombia. Las entrevistas han sido transcritas con el objetivo de compartir los aspectos más relevantes con los lectores de este blog.


Conoce aquí a Denise Castronovo (Castronovo Chocolate)


En la casa chocolatera que ostenta su nombre, Denise Castronovo combina su experiencia en ecología, ciencia ambiental y economía con su curiosidad por los sabores refinados del chocolate. Castronovo Chocolate, una pequeña operación de manufactura de chocolate bean to bar en Stuart, Florida, ofrece tabletas de chocolate con cacao fino de origen proveniente de, entre otros rincones cacaoteros, Tumaco y de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Previo a que productores de chocolate colombianos procesaran los cacaos provenientes de estas regiones, Castronovo ya incursionó en su transformación. Con productos a base de estos orígenes, fue galardonada con el Grano de Oro del Academy of Chocolate (2019) por su tableta de chocolate oscuro con leche de la Sierra Nevada de Santa Marta y recibió 19 premios adicionales por esta tableta desde el 2014. Ella recuerda su visita a Colombia en el 2018, cuando el productor Pedro Bolívar (Sierra Nevada de Santa Marta) se desborda de emoción al conocerla. Sin los productores de cacao - insiste Castronovo - el triunfo de su compañia es imposible. Un premio a un producto de chocolate es una presea comunitaria, un logro compartido.


En las palabras de Carlos Ignacio Velasco, fundador de Cacao de Colombia, Castronovo es la embajadora extraoficial del cacao colombiano.


Denise Castronovo desea destacar la labor de: :

  • Carlos Ignacio Velasco y Alejandro Gomez (Cacao de Colombia)


A continuación, seleccionamos y traducimos fragmentos de la conversación con Denise Castronovo para resaltar detalles previamente relatados. Algunas respuestas han sido ligeramente editadas, con autorización de la entrevistada, por motivos de claridad y comprensión escrita.


Sofia Colmenares: ¿Podrías contarnos un poco más sobre tú experiencia visitando Colombia?

Denise Castronovo: Claro. Para mi un momento destacado del viaje sería la visita a la Sierra Nevada de Santa Marta. Fuimos a una de sus aldeas de los Arhuacos. Creo que es más un espacio espiritual para ellos, como un punto de encuentro cerca a la costa. Llegamos y vimos todas sus chozas de palma y todas las personas estaban manteniendo su distancia. (...) En ese momento el mamo nos preguntó que quiénes éramos, si sabes, porque queríamos estar allí. Fue un ejercicio de confianza. Cuando llegamos al lugar él estaba sentado bajo un árbol espiritual, ese es su punto de encuentro. La copa del árbol era inmensa, tan grande que hacía sombra, y tenían también unas piedras y troncos para sentarse bajo el árbol durante sus reuniones. Carlos de Cacao de Colombia nos explicó que el mamo quería conocernos, primero para ver si podía confiar en nosotros y luego para recibirnos en una visita a su territorio el próximo día para ver el cacao en uno de los cultivos familiares. Eso fue muy intimidante, porque estábamos parados allí y él era el único bajo el árbol, esperando a que nos acercaramos. Así que creo que era casi un juego de poder, de cierta manera él está al mando. Así que (...) nos hicimos todos bajo el árbol y básicamente nos explicaron que querían que nos presentaramos. Todos nosotros a ellos, y éramos como catorce así que tomó como dos horas y media. Todos explicamos quiénes éramos en inglés, y luego lo traducen a español y español a arhuaco. Y luego si el mamo tenía algo que decir, pero la mayoría del tiempo no tenía nada que decir, lo traducen de vuelta. En la mayoría de casos todos nos describíamos y el solo respondía “hmm”. Así que no teníamos idea de lo que pensaba, (...) fue increíble en realidad, (...) fue un momento muy emocional, y solo escuchabas completo silencio, solo los pájaros en el fondo. Luego de presentarnos, el mamo se retiró por unos 15 minutos y luego volvió con un mensaje para nosotros.


(...) También utilizó cacao de Tumaco, pero no tuve la oportunidad de ir allá. Solo unas pocas personas del grupo siguieron a Tumaco. Yo simplemente no estaba segura si era seguro para ir (...). Pero lo que hicieron para nosotros fue traer dos personas de Tumaco a nosotros. Entonces se reunieron con nosotros cuando estábamos en la fábrica de Cacao Hunters en Popayán, (...) y me abrió mucho los ojos, dijeron abiertamente miren, no hacemos mucho dinero del cacao, pero lo que el cacao ha hecho para nosotros es, primero, permitirnos costear el colegio de nuestros hijos y, segundo, ha traído paz y estabilidad a la región (...). Así que para ellos es realmente la historia de que el cacao trajo paz y por eso estaban felices.


SC: ¿Piensas que tú visita a Colombia cambió tu percepción del cacao colombiano de alguna manera?

DC: Definitivamente. El mamo Arhuaco volvió a reunirse con un mensaje fuerte y directo. Si quieres utilizar su cacao debes estar alineado con su misión de proteger el entorno. Y realmente querían que con el cacao se relevara el mensaje de que lo que estás comiendo es algo que es más sagrado. Te debes reconectar con la naturaleza y escuchar a los elementos como el viento, el agua, los pájaros. El mamo dijo que incluso el caca de nuestros bosques envía un mensaje a retornar el balance de la tierra porque hemos hecho tantas cosas para alterar el balance de la tierra. (...) no fue sino hasta el momento en el que estuve allí que me sentí conectada con el cacao. Y los Arhuacos se sienten muy conectados también porque sus ancestros, el pueblo Tayrona solía beber el mismo cacao. (...) y luego cuando compartí un poco del chocolate oscuro de Castronovo, Arhuacos 80%, (...) el mamo dijo que pensaba que yo había capturado la esencia del cacao Arhuaco, lo que para mi fue el cumplido más grande que podía recibir. (...) En ese momento ni siquiera había finalizado el empaque para la barra. (...) Estaba esperando hasta mi visita para decidir qué incluir en el empaque, y cómo contar esta historia (...). Una de las cosas que aprendí en mi visita fue sobre todo lo que hay detrás del cacao, para ellos, es como historia, espiritualidad, conexión y entregar un mensaje. Es muy poderoso.


SC: ¿Has experimentado alguna dificultad de abastecimiento? Tanto por la pandemia o por cualquier otro motivo.

DC: En este momento lo compro (el cacao) a Uncommon Cacao, pero mantengo contacto con Carlos de vez en cuando (...) él valora nuestra alianza y mi compromiso a comprar sus granos en los últimos ocho años. Cuando empezó la pandemia la historia que conocí por Uncommon Cacao fue que los Arhuacos habían pausado su producción de cacao porque estaban ocupando su tiempo en ceremonias para sanar la tierra. (...) en septiembre del año de la pandemia (2020), Hernán, quien se encarga del cacao de los Arhuacos me contacto en Whatsapp y me dijo que estaba en la cumbre de la Sierra (...) en una ceremonia para restaurar el balance de la tierra por el covid. Me dijo, “Estoy contactando amigos que están en diferentes lugares del mundo para traer el balance”. (...) Me sentí muy conmovida por eso, primero, que pensara en mí y segundo que me incorporara en su misión de recuperar el balance. (...) en ese momento entendí que tenían responsabilidades más importantes que producir cacao (...) intentando recuperar el balance. Así que eso fue increíble. Después de que él me contactara, uncommon me dijo que no tenían más cacao. Entonces contacte a Carlos y le pregunté si habría alguna manera de que me enviara más cacao de los Arhuacos para tenerlo en la temporada de fiestas, porque sentía que si había un momento para enviar su mensaje era ese, cuando todo se sentía tan caótico. No estaba pensando que venían las fiestas y necesitaba ingresos, no, venían las fiestas (...) todos están siendo afectados por el Covid, y sentía que la barra de los Arhuacos era una buena manera de enviar el mensaje. Me hizo sentir parte de una alianza sin duda.



Para consultar la transcripción de esta entrevista en español, haga click aquí. El Fine Cacao and Chocolate Institute (FCCI) y Sofia Colmenares (LACE 2021-2022) agradecen la participación de Denise Castronovo por su invaluable contribución a este proyecto de investigación.


 

Within the scope of the Latin American Cultural Exchange Fellowship Colombia, the Fine Cacao and Chocolate Institute’s (FCCI) Sofia Colmenares spearheaded a series of interviews with cacao producers, chocolate makers, chocolatiers, and researchers, amongst other stakeholders, that participate in or collaborate with the Colombian cacao and chocolate industry. As a whole, they provide a detailed review of the cacao industry in Colombia; this was achieved by providing visibility to people generally dismissed in popular narrative, emphasizing the importance of recognizing the potential quality of Colombian cacao, and reevaluating the relationship of cacao with Colombian history, heritage, and culture. Interviews have been transcribed with the objective of sharing the most relevant information with the readers of this blog.


Meet Denise Castronovo (Castronovo Chocolate)


At her name-sake chocolate house, Denise Castronovo combines her experience in ecology, environmental science, and economics with curiosity for the refined flavors of chocolate.

Castronovo Chocolate, a small bean-to-bar operation in Stuart, Florida, offers chocolate bars with fine cacao originating from, amongst other cacao producing regions, Tumaco and the Sierra Nevada de Santa Marta of Colombia.


Before Colombian chocolate producers processed cacao hailing from these regions, Castronovo had become involved in their transformation. With products developed from these origins, she was honored with the Golden Bean from the Academy of Chocolate (2019) for her Sierra Nevada de Santa Marta dark milk chocolate and has received 19 international awards for this bar since 2014. She recalls her visit to Colombia in 2019, when she met with the producer Pedro Bolívar (Sierra Nevada de Santa Marta) who was overjoyed to meet her. Without cacao producers, Castronovo insists, her company’s success is not possible. An award for a chocolate product is a community jewel, a shared accomplishment.


In the words of Carlos Ignacio Velasco, founder of Cacao de Colombia, “Castronovo is the unofficial ambassador of Colombian cacao.”


Denise Castronovo hopes to give special recognition and highlight the work of:

  • Carlos Ignacio Velasco and Alejandro Gomez (Cacao de Colombia)

We have selected fragments of our conversation with Denise Castronovo to highlight them below. Some answers have been modified slightly, with authorization of the interviewee, for clarity and written comprehension.


Sofia Colmenares: Could you tell us a little bit more about your experience visiting Colombia?

Denise Castronovo: Sure. One of the highlights of the trip for me was going to the Sierra Nevada de Santa Marta. We went into one of the Arhuaco villages. I think it's more of a spiritual site for them, like a meeting site near the coast. We arrived and we saw all their palms thatch huts and all the people there were keeping their distance. (...) At that point the mamo basically asked us who we are, you know, why we wanted to be there. It was really a trust-building experience. When we arrived at this site he was sitting there under this huge spiritual tree, which served as their meeting site. It had a humongous canopy so wide that it made shade with stones and tree stumps underneath that serve as seats for their meetings. Carlos from Cacao de Colombia explained to us that the mamo wants to meet us first to learn if they can trust us for one, and then welcome us to onto their land the next day to visit one of their family members’ farms. So that was really intimidating, because we're standing there and the mamo was the only one under the tree, waiting for us to come over. It really set the tone for who was in charge. So (...) we all went under the tree and learned that they wanted us to introduce ourselves. All of us to them, and we were a group of 14 so it took about two and a half hours. We all explained who we are in English, and then they translated it to Spanish and Spanish to Arhuaco. And then if the mamo had anything to say, but most of the time he didn't really have anything to say, they would translate it back. For the most part, we all described ourselves and he would just go, “hmm”. And so we had no idea what he was thinking, (...) it was really amazing actually, (...) it was a very emotional moment surrounded by complete silence and you only heard the birds in the background. After our introductions, the mamo left for about 15 minutes and came back with a message for us.


(...) I also use cacao from Tumaco, but we didn't get a chance to go there. Only a few people on the trip followed on to Tumaco. I just wasn't sure if it was safe enough to go there (...). But what they did for us was they flew two of the people in charge of cacao production in Tumaco to Popayan where we met them at the Cacao Hunters factory, (...) it was really eye-opening, they kind of said outright that look, we don't make a lot of money from cacao, but what the cacao has done for us is one enable us to be able to afford school for our kids and secondly it has brought peace and stability to their region and for that they were very happy.


SC: Do you think your visit to Colombia changed your perception of Colombian cacao in any way?

DC: Definitely. The Arhuacos mamo came back to us with a strong and direct message. If you want to use their cacao you have to be on board with their mission of protecting the environment. And they really wanted us to deliver a message with the cacao that what you're eating is something that's more sacred. You need to reconnect with nature and listen to the elements like the wind, the water, and the birds. The mamo said that even the cacao from our forests sends a message to bring back balance to the Earth because we've done so much to send the Earth out of balance. (...) it wasn't until I went there that I really felt that connected with their cacao. The Arhuacos feel really connected too because their ancestors, the Tayrona people used to drink the same cacao, so it provides them a way to connect with their ancestors. (...) and then when I shared some of Castronovo’s Arhuacos 80% dark chocolate with them (...) the mamo said that he thought I had really captured the essence of the Arhuaco cacao which to me was like the biggest compliment ever. (...) At the time, I didn't even have a finished package for the bar. (...) I was waiting until I went there to figure out what is going to go on the package and how am I going to tell this story (...). One of the things I learned going there is that there's so much more behind this cacao- for them, it's history, spirituality, being connected and delivering a message. That's just so powerful.


SC: Have you encountered any sourcing difficulties? Both during the pandemic or perhaps of any other sort?

DC: Right now I'm buying my Colombian cacao through Uncommon Cacao, but I'm still in touch with Carlos on occasion (...) he definitely values our partnership and the commitment I have made to continually source cacao from them over the past 8 years. When Covid hit I learned from Uncommon Cacao that the Arhuacos were stopping cacao production because they were spending their time in ceremony to heal the Earth. (...) in September of the first year of Covid (2020), Hernan, who's in charge of the cacao production for the Arhuacos, reached out to me on Whatsapp and he said, he's at the top of the Sierra (...) in a ceremony for bringing the Earth back in balance because of Covid. He said “I'm reaching out to friends who are in different parts of the world to help bring balance”. (...) I was just so moved by that, first of all, he thought of me and second, I was incorporated in this mission to try to bring some balance. (...) that's where I learned they had other more important work than producing cacao (...) and you know trying to bring back the balance. So that was amazing. It was after he had reached out to me that Uncommon was telling me that they couldn't get any more cacao.

So I reached out to Carlos and I asked if there was any way I could get a little bit more Arhuacos so I could have it for the holiday, because I feel like if there's any time to send the Arhuacos’ message it's now when everything just seems so chaotic. My concern was not that the holidays are coming and I need to profit from this, no, the holidays are coming (...) everyone's being affected by Covid, and I just felt like the Arhuaco's bar was a good way to send the message and to reconnect with what is important. So Carlos took cacao from their inventory for Cacao Hunters. That really made me feel part of the partnership for sure.



To read the full transcript of this interview in English, click here. The Fine Cacao and Chocolate Institute (FCCI) and Sofia Colmenares (LACE 2021-2022) are grateful for Denise Castronovo’s participation and invaluable contributions to this research project.

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